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En defensa de la sociología: Contra el mito de que los sociólogos son unos charlatanes, justifican a los delincuentes y distorsionan la realidad
Coles
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En defensa de la sociología: Contra el mito de que los sociólogos son unos charlatanes, justifican a los delincuentes y distorsionan la realidad in Vernon, BC
By None
Current price: $13.99

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En defensa de la sociología: Contra el mito de que los sociólogos son unos charlatanes, justifican a los delincuentes y distorsionan la realidad in Vernon, BC
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En las sociedades contemporáneas se afirma cada vez más una tendencia preocupante: frente a dramas o problemas de distinta magnitud –de la delincuencia a las protestas callejeras, del terrorismo o el tráfico de drogas al fracaso escolar o la mala conducta–, la mayoría de los dirigentes políticos, los periodistas y los editorialistas de los grandes medios recurren a discursos y promesas de mano dura, de castigo y represión: la responsabilidad le cabe exclusivamente al individuo que quebrantó el orden y que, desde esa perspectiva, merece una condena rápida. Pero no sólo eso: desautorizan, banalizan o acallan las voces de quienes, en lugar de juzgar, proponen comprender y analizar por qué pasó lo que pasó, no para disculpar o excusar, sino para llegar a la raíz del problema y evitar que vuelva a suceder. En este libro, pensado y escrito con ánimo de intervenir fuertemente en el debate público, Bernard Lahire reivindica el rol de los sociólogos, politólogos, antropólogos y demás científicos sociales, porque son ellos los que aportan explicaciones que surgen de la observación y el estudio serio, los que desbaratan el mito de que vivimos en un mundo de individuos aislados que deciden sin condicionamientos sobre todos los aspectos de su vida y que, por eso, son los únicos responsables de sus propios éxitos y fracasos. Contra este culto liviano del libre albedrío y la libertad personal –coartadas para legitimar la dominación–, Lahire defiende el trabajo de las ciencias sociales, que historizan y reponen contexto, y que descubren tramas multicausales allí donde políticos y periodistas simplifican, señalando con el dedo a un solo culpable. Con estilo franco y polémico, sostenido en convicciones siempre razonadas y en ejemplos reveladores, Lahire entrega un ensayo fundamental para pensar el rol transformador de las ciencias sociales en una democracia.
En las sociedades contemporáneas se afirma cada vez más una tendencia preocupante: frente a dramas o problemas de distinta magnitud –de la delincuencia a las protestas callejeras, del terrorismo o el tráfico de drogas al fracaso escolar o la mala conducta–, la mayoría de los dirigentes políticos, los periodistas y los editorialistas de los grandes medios recurren a discursos y promesas de mano dura, de castigo y represión: la responsabilidad le cabe exclusivamente al individuo que quebrantó el orden y que, desde esa perspectiva, merece una condena rápida. Pero no sólo eso: desautorizan, banalizan o acallan las voces de quienes, en lugar de juzgar, proponen comprender y analizar por qué pasó lo que pasó, no para disculpar o excusar, sino para llegar a la raíz del problema y evitar que vuelva a suceder. En este libro, pensado y escrito con ánimo de intervenir fuertemente en el debate público, Bernard Lahire reivindica el rol de los sociólogos, politólogos, antropólogos y demás científicos sociales, porque son ellos los que aportan explicaciones que surgen de la observación y el estudio serio, los que desbaratan el mito de que vivimos en un mundo de individuos aislados que deciden sin condicionamientos sobre todos los aspectos de su vida y que, por eso, son los únicos responsables de sus propios éxitos y fracasos. Contra este culto liviano del libre albedrío y la libertad personal –coartadas para legitimar la dominación–, Lahire defiende el trabajo de las ciencias sociales, que historizan y reponen contexto, y que descubren tramas multicausales allí donde políticos y periodistas simplifican, señalando con el dedo a un solo culpable. Con estilo franco y polémico, sostenido en convicciones siempre razonadas y en ejemplos reveladores, Lahire entrega un ensayo fundamental para pensar el rol transformador de las ciencias sociales en una democracia.


















