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El Atico del Tiempo Perdido: Eduaro Tuvo Que Aprender La Jubilacion No Es Final
Coles
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El Atico del Tiempo Perdido: Eduaro Tuvo Que Aprender La Jubilacion No Es Final in Vernon, BC
Current price: $45.17

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Eduardo Glaría, ejecutivo de una empresa, inicia su jubilación con un viaje inolvidable a Egipto, en compañía de su mujer. Para ellos constituye una segunda luna de miel. Al volver a su casa, sin embargo, va a descubrir que no estaba preparado para afrontar su nueva situación de jubilado. Nadie le había enseñado a utilizar su tiempo libre, ahora un setenta y cinco por ciento superior, al que disponía cuando se encontraba en la vida laboral activa. El ático de su casa, donde se encierra para realizar actividades inútiles, le va a conducir, poco a poco, a la tristeza y al aislamiento, a la depresión. Pero un día se puso en manos de un especialista y empezó a salir del túnel en el que se encontraba. El ático de su casa, ahora, se convierte en un lugar de actividad, de realización de nuevos proyectos y, sobre todo, de esperanza. Acude a un polideportivo para practicar deporte, interviene en una tertulia de amigos, escudriña los archivos parroquiales para confeccionar su árbol genealógico, se incorpora a una asociación (Consejo de la Experiencia), para ayudar a los demás, colabora en la radio y escribe en el periódico. En suma, se acomoda a su nueva vida y aprende a soñar de nuevo. Ayudando a los demás encuentra su propio camino.
Eduardo Glaría, ejecutivo de una empresa, inicia su jubilación con un viaje inolvidable a Egipto, en compañía de su mujer. Para ellos constituye una segunda luna de miel. Al volver a su casa, sin embargo, va a descubrir que no estaba preparado para afrontar su nueva situación de jubilado. Nadie le había enseñado a utilizar su tiempo libre, ahora un setenta y cinco por ciento superior, al que disponía cuando se encontraba en la vida laboral activa. El ático de su casa, donde se encierra para realizar actividades inútiles, le va a conducir, poco a poco, a la tristeza y al aislamiento, a la depresión. Pero un día se puso en manos de un especialista y empezó a salir del túnel en el que se encontraba. El ático de su casa, ahora, se convierte en un lugar de actividad, de realización de nuevos proyectos y, sobre todo, de esperanza. Acude a un polideportivo para practicar deporte, interviene en una tertulia de amigos, escudriña los archivos parroquiales para confeccionar su árbol genealógico, se incorpora a una asociación (Consejo de la Experiencia), para ayudar a los demás, colabora en la radio y escribe en el periódico. En suma, se acomoda a su nueva vida y aprende a soñar de nuevo. Ayudando a los demás encuentra su propio camino.



















