El libro, en palabras de Pierre Bourdieu, constituye un «objeto de doble faz»: por su naturaleza tanto económica como simbólica, es a la vez mercancía y significación. El editor, por su parte, «es también un personaje doble, que debe saber conciliar el arte y el dinero, el amor a la literatura y la búsqueda de beneficio».
Ambas dualidades representan el eje del presente volumen, que estudia la industria editorial argentina entre 1880 y 2010 y analiza los avatares de una autonomía amenazada, ora por la política, ora por el mercado . Así, el período se examina en distintas etapas.
Sergio Pastormerlo estudia el surgimiento de un mercado editorial; Margarita Merbilhaá se ocupa de la época de organización del espacio editorial, y Verónica Delgado y Fabio Espósito, de la emergencia del editor moderno. Por su parte, José Luis de Diego, quien dirigió los trabajos de investigación, recorre la «época de oro» de la industria editorial; Amelia Aguado analiza la consolidación del mercado interno; nuevamente De Diego reflexiona acerca de la crisis de la industria editorial durante la dictadura y la democracia, y finalmente Malena Botto investiga la concentración y la polarización de la industria editorial.
El volumen concluye con un anexo cronológico sobre aspectos legales e institucionales de la industria editorial argentina, a cargo de Silvia Naciff. En este recorrido, los autores articulan los indicadores económicos de la industria con las políticas editoriales y su incidencia en la difusión de ciertos libros, la consolidación de tendencias de lectura y la canonización de autores.
Al entrelazar información con hipótesis interpretativas, esta compilación ofrece una sistematización crítica sobre la historia contemporánea de un objeto de estudio amplio, complejo y esquivo. Esta nueva edición aumentada y actualizada incorpora, además, los aportes de las investigaciones sobre el mundo editorial producidas y publicadas en la primera década del siglo XXI .