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Crimen y misterio en Coghlan: Lo buscaron 41 años. Estaba enterrado en el jardín de un compañero del colegio. Un caso real
Coles
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Crimen y misterio en Coghlan: Lo buscaron 41 años. Estaba enterrado en el jardín de un compañero del colegio. Un caso real in Vernon, BC
By None
Current price: $17.99

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Crimen y misterio en Coghlan: Lo buscaron 41 años. Estaba enterrado en el jardín de un compañero del colegio. Un caso real in Vernon, BC
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La historia de un asesinato que una casa ocultó durante décadas.
En mayo de 2025, una noticia copó los medios de comunicación e inundó las redes sociales, el titular decía: Encontraron un muerto enterrado en la casa donde vivió el músico Gustavo Cerati en Coghlan. Un llamado anónimo al 911 alertó sobre unos albañiles que estaban levantando un muro para dividir dos jardines. Eso acercó a la policía y a la justicia que verificaron que los 151 huesos eran humanos y que estaban en el jardín vecino a la casa que alguna vez había alquilado el músico. La pieza clave encontrada, sin embargo, fue un viejo reloj pulsera con calculadora de la marca Casio. El Equipo Argentino de Antropología Forense, pionero a nivel mundial, brindó las primeras pistas y precisiones. Un mes más tarde, el enigma empezó
a develarse gracias a esas claves. Los restos pertenecían a Diego Fernández Lima, quien había desaparecido, a los 16 años, el 26 de julio de 1984 tras salir de su casa rumbo a lo de un amigo.
Pronto se conoció que en la casa donde se habían encontrado los restos óseos vivía en 1984 un compañero de colegio de Diego. Y que aún vive ahí. La justicia avanzó en la investigación.
La reconocida periodista de crónicas policiales Virginia Messi escribió un libro electrizante y revelador donde se busca respuesta a los interrogantes del misterio: ¿Quién mató a Diego Fernández Lima? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Quiénes lo ocultaron? ¿Fue Diego su única víctima?
La investigación cuenta la historia de una familia que buscó a Diego durante 41 años incansablemente. De sus amigos que nunca pudieron entender qué pasó. De los sospechosos. De los investigadores. Y, por supuesto, de Diego, el chico que llevaba un reloj calculadora Casio, que era su pequeño orgullo.
La historia de un asesinato que una casa ocultó durante décadas.
En mayo de 2025, una noticia copó los medios de comunicación e inundó las redes sociales, el titular decía: Encontraron un muerto enterrado en la casa donde vivió el músico Gustavo Cerati en Coghlan. Un llamado anónimo al 911 alertó sobre unos albañiles que estaban levantando un muro para dividir dos jardines. Eso acercó a la policía y a la justicia que verificaron que los 151 huesos eran humanos y que estaban en el jardín vecino a la casa que alguna vez había alquilado el músico. La pieza clave encontrada, sin embargo, fue un viejo reloj pulsera con calculadora de la marca Casio. El Equipo Argentino de Antropología Forense, pionero a nivel mundial, brindó las primeras pistas y precisiones. Un mes más tarde, el enigma empezó
a develarse gracias a esas claves. Los restos pertenecían a Diego Fernández Lima, quien había desaparecido, a los 16 años, el 26 de julio de 1984 tras salir de su casa rumbo a lo de un amigo.
Pronto se conoció que en la casa donde se habían encontrado los restos óseos vivía en 1984 un compañero de colegio de Diego. Y que aún vive ahí. La justicia avanzó en la investigación.
La reconocida periodista de crónicas policiales Virginia Messi escribió un libro electrizante y revelador donde se busca respuesta a los interrogantes del misterio: ¿Quién mató a Diego Fernández Lima? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Quiénes lo ocultaron? ¿Fue Diego su única víctima?
La investigación cuenta la historia de una familia que buscó a Diego durante 41 años incansablemente. De sus amigos que nunca pudieron entender qué pasó. De los sospechosos. De los investigadores. Y, por supuesto, de Diego, el chico que llevaba un reloj calculadora Casio, que era su pequeño orgullo.


















